Con Faldas y lo Loco

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Después de mucho tiempo, o más bien, de muchísimos días puedo decir que el día de hoy está siendo casi perfecto, y eso que son solo las 15 y 17 minutos de un lunes… Me he despertado muy pronto, me he dado un baño entre miles de trastos, he desayunado unos plátanos buenísimos orgánicos, he rebuscado algo de ropa bajo una montaña sumergida mezcla de verano e invierno, he subido al coche, he encendido la radio y he escuchado a todo volumen “You are Under My Skin” de Frank Sinatra, inolvidable tema escrito por Cole Porter, autor americano de más de 1000 letras y melodías, muchas de ellas de las más famosas del mundo e interpretadas por Fred Astaire, Ella FitzGerald, Chet Baker y Frankie por supuesto… Y he bajado desde mi casa a la tienda en 16 minutos pensando que la mayoría de los madrileños se habían ido de puente, pero sin pensar en todos los que se han quedado y en todos los otros visitantes… Y como todos los días, aquí estoy entregada en cuerpo y alma a nuestra tienda, a nuestro mundo idiosincrásico e imperfecto…

Hace dos días comenzó la mudanza que mi familia (mi marido Jaime y mis perros Cash y Dumas) y yo estamos intentando resolver lo mejor posible. Los chicos parecen muy contentos con el cambio: es más pequeño, esta más destartalado y antiguo y prescindimos de algunas comodidades (menos mal que nos queda cinturón para apretarnos! Como diría un amigo)… Pero tiene Chimenea! Y creo que estamos todos de acuerdo que para nuestra familia (que hace poco casi se rompe… qué crisis…) el momento fuego, castañas, manta y un libro es inigualable. Aunque fuera en medio del campo y debajo de un puente. Así que entre millones de cajas (qué cantidad de cosas somos capaces lo seres humanos de almacenar para sentirnos quizá, mas vivos, eternos y poco fútiles), un espacio mucho más reducido y todo el caos que trabajar 14 horas al día, hemos hecho también nuestro primer pedido de leña. Además, de la de verdad. Un sueño. Una pantalla abierta a la reflexión que apaga la atontada televisión. Sólo me queda encontrar la caja con las copas de vino y abrir algo que merezca la pena esta vuelta a empezar (Gallinas y Foques por ejemplo, de la bodega mallorquina 4KILOS): porque es de lo que se trata, volver a empezar de cero, o por lo menos por lo básico. Sin parafernalia, sin adornos, sólo lo que somos y lo que sentimos. Y el no poder, realmente vivir sin.

Parece que a veces, todo lo negativo viene a la vez. No debo hablar de lo malo, porque lo malo es vivir en la otra cara pobre del mundo, o en otra realidad tan cómoda, en el lado terrible de la vida… O combatir con la muerte. Lo que nos ha pasado solo puede ser negativo, menos positivo o más complicado pero no malo. Desde nuestra vuelta de vacaciones hemos luchado por nuestro matrimonio hasta acabar casi agotados (nadie lo cuenta de antemano!), contra todo el estrés de tener un negocio grande como el Titanic pero que navega en una bañera, contra las complicaciones del Ayuntamiento, contra las miles de facturas y muchas de amigos, que hemos tardado en pagar, contra no tener ni para pagar la gasolina… y miles de problemas más, familiares por triple bando, de salud por quinto bando, y del corazón por algo que no se contabiliza, solo suspira hasta que nos durmamos del dolor.

Hace tres años, cuando luchaba a vida o muerte por mi vida y el cáncer que me acompañaba, pensé que esa, iba a ser una prueba mas que relevante para cambiar mi vida, que seguramente encontraría la raíz verdadera de la existencia, que mi forma de dibujar la pirámide de los valores precipitaría hacia lo inverso… Y sin embargo, nada ha cambiado con respecto a antes. Bueno sí, soy mejor persona, creo… Soy más observadora, soy más tenaz, he conocido un lenguaje conmigo misma muy particular y casi místico… Pero a lo que se refiere a la vida del día a día, a la cotidianidad del mundo que se refleja en los profesional, mundano y habitual, las cosas siguen igual o peor…

Con 18 años sabía perfectamente que no iba a tenerlo fácil, aunque no fuese por los acontecimientos externos a mi personalidad que estaban arrollando mi vida, sabía que mi manera de ser, de sentir y de pensar, me iban a causar no solo problemas sino a labrar un camino lleno de baches, muy tortuoso y a reventar de granizo. Pero también sabía que nunca me conformaría, que no quería ser una oveja del rebaño más, que no necesitaba todo lo común, preestablecido, ordenado y sin lugar a duda que la vida me ofrecía, o por lo menos era el plan A de todos los que me rodeaban. Que no quería estudiar algo por compromiso y sin vocación, ya que yo, vocación tenía por millones de cosas, extrañas para este tipo de educación, pero verdaderas. Y sobre todo, quería aventura… Muchísimas aventuras… Y escribir sobre ellas… No sabía si quería vivir en Nueva York, emborracharme de Jazz y escribir o vivir por el mundo, viajar con National Geographic y dedicar mi vida a los animales y escribir sobre ellos o bien ser cocinera, escribir sobre ello y vivir en el campo en el sur de Francia y caminar descalza el resto de mis días…

Y sin embargo, me encontré de repente, cuando se supone que de verdad iba a cambiar mi vida… Asentada, con hipoteca, facturas, un anillo, un trabajo inestable pero mío, unos horarios establecidos, la odiada monotonía y pudiendo pensar que la aventura se había acabado tan pronto como había empezado… Pero justamente y de manera no casual, para que todo esto ocurriese tenía que ocurrir algo en mi vida, algo que te cambia para siempre, por encima del cáncer, de la aventura, del mundo imaginario e idealista sin sentido… Llegó el amor. Con faldas y a loco. La mayor aventura que un ser humano puede recorrer a lo largo de su vida, el camino más largo e imprevisible que existe, el gesto más desinteresado, el estatus ante el que no solo nos desnudamos, sino ante el que debemos aprender, aprender y aprender, y redescubrir, y volver a ser humanos, humildes y desinteresados y generosos. Una y otra vez, sin parar. Y entonces, cuando esto ocurre, todo lo que nos parecía insensato, se convierte en lo más real y necesario de tu vida. La monotonía, el trabajo, los horarios, la ciudad, el conformismo… No son tal, sino la suerte de poder tenerlas, ya que si no, seríamos unos completos desgraciados. Quizá la hipoteca, la ciudad y las deudas están demás, pero en estos tiempos de corren nos tenemos y debemos que darnos con un cante en los dientes.

Nosotros hemos pasado un mes de Octubre de susto, de perdida de sentidos. Hemos luchado por nuestro matrimonio, hemos luchado por nuestro negocio con los dientes afilados y seguimos día a día, segundo a segundo entregándole todo lo que tenemos. Hemos luchado por nuestra integridad mental, por olvidar nuestro vicios y nuestras debilidades, hemos luchado por ser mejor personas y por realizar en nuestros huesos, que aunque todo el mundo se derrumbe, lo que tenemos, es ya, más que suficiente.

Por cada rincón que nos hemos movido, muchos profesionales como nosotros se han quejado de los malísimos tiempos que estamos viviendo, que abrimos un periódico y lo único que encontramos es desgracia, que vemos la televisión y lo único que vemos es lamento, congoja, susto, retraimiento, miedo, escepticismo.. Es cierto que la situación es muy grave, quizá como repito siempre, no como la que vivieron mucho abuelos después de la II guerra mundial, pero para muchos, trágica y demencial. Pero si el espíritu de la lucha no existe, si no queremos sobrevivir a toda costa, si no queremos salir cada día a la calle a trabajar y regalar alguna que otra sonrisa… Es muy difícil y cuesta más, muchísimo más, si se estamos rodeados de pesimistas irrealistas que le quitarían las ganas de respirar hasta a un colibrí.

Hace un mes exactamente, en la boda de dos de mis íntimos amigos, tuve una maravillosa conversación con mi amigo de toda la vida, Pablo. Hace tiempo que hemos dejado de vernos asiduamente y a penas tenemos trato, pero lo cierto es que el cariño de raíz que nos tenemos, sigue ahí imperturbable. Era una noche muy triste para mi por razones personales y no estaba del todo animada, pero me crucé con él y comenzamos a hablar… Como se habla en las bodas donde todo el mundo suele estar feliz y relajado. Los dos estábamos ebrios, cada uno por sus razones, y nos encontramos de repente en el lugar y en el estado perfecto. Aún así, no fue una conversación normal. De hecho Pablo, a lo largo de estos años, me ha sorprendido varias veces con buenas, largas y reveladoras charlas. Le pregunté, como no, por su vida amorosa… No por ser pesada en ese sentido, sino porque se el valor que tiene para él encontrar a una persona a la que amar y que, sobre todo, le ame tal y como es. Alguien que se enamore de su bondad y sobrevuele los parámetros, cayendo en picado sobre su ternura. Y arrancamos hablando del amor en general, de cómo nuestro corazón debe o debería de estar preparado para aceptar el amor, de cómo cuando nos amamos y nos queremos, somos capaces de dar muchísimo más de lo que podemos entender y que esto, se convierte en un círculo vicioso. Tras 10 minutos de conversación , nos encontramos cara a cara con una palabra, un sentimiento y una vieja amiga del alma llamada Rabia.

Si pienso en qué cambió mi vida, hace ya más de un año, tras tres años de mucho amor por parte de mi marido y mucha ayuda para salir de un oscuro y profundo agujero. Qué le dio sentido a mi vida, y qué se curó con amor, del verdadero… Tengo que ser honesta y hablar de la Rabia. Y Pablo me habló de lo mismo, del momento en el que descubres que ya no la sientes, en la que aceptas la vida tal y como es, en la que guardas todo lo malo en un cajón abierto que visitar de vez en cuando pero sin rencor, por que está ahí y siempre lo estará. Un estado en el que el “porqué” y “por que a mi” ya no tienen lugar y se recicla por paz. La rabia por un padre o una madre complicados, por el dolor, por el sufrimiento ajeno a nuestra razón y control, por la muerte, por la falta de amor o el exceso de amor infernal, por la soledad, por el fracaso, por la ignorancia, por la dura lucha, por la incomprensión, por el no estar a la altura, por el no ser. Y sin embargo, llega un momento, el mío llegó tras mucha terapia y mucho amor… Un día, te despiertas, y es como si la angustia de vivir se hubiera disipado, como si esa nube ceniza que nos llena el pulmón y la mente día y noche, se hubiera esfumado, como si pudiésemos encontrar espacio para algo nuevo, lo que fuese, pero algo nuevo. Antes, pensaba que el aceptar las cosas sólo significaba rendirme, resignarme y ser una cobarde. Más tarde aprendí que no se trataba de nada de eso. Que el oso había dejado de rugir por dentro y había hibernado, dejando sitio a una nueva yo, más pura, más auténtica. Y no sólo, me había permitido por primera vez en muchísimo tiempo, ser yo misma.

Lo mismo me contó Pablo. Y vaya, me quedé sorprendida. Pensaba que era otra de mis taraduras mentales… Y en realidad no era nada más ni nada menos que algo de lo más común… Porque somos muchos, muchos los que tenemos corazón de león y piel desfribilada.

Empecé este post hablando de Cole Porter. Un gran genio. Tampoco lo tuvo fácil, quizá más que otros, pero se lo ganó a pulso con talento. Yale y Harvard fueron la guinda. Os recomiendo que investiguéis un poco. O que al menos veáis “Midnight in Paris” de Woody Allen, un gran homenaje al jazz, a Mr. Porter, a Paris…

ᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅꦩᄅ

11 Comments
  • Clochet

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    Hola!
    acabo de descubrir tu blog y ¡llevo ya un buen rato leyendo! Me ha gustado mucho, como escribes, lo que cuentas, como lo cuentas, las fotos, lo cuidado que está todo..vamos que acabas de ganar una lectora. ¡Me ha encantado!
    Un beso,
    Clochet.

  • Federica

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    Muchísimas gracias por estos comentarios!!!! estoy boquiabierta!!! cuando escribo nunca se si hay alguien que me va a leer, para mi son pensamientos que posiblemente para otros no tienen sentido! estoy acabando de escribir la entrada de mañana, esta, muchisimo más superficial y anodina, espero no defraudar!
    Gracias gracias!!!!!!!!! Felíz Lunes!

  • mart a. gris berenjena

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    crees en las casualidades???
    ayer conocí un jardín encantado, y a Federica, su creadora…Su nombre ya le conocía de antes…
    hoy enlazando he llegado hasta aquí, he leido la historia de una valiente mujer, me ha enganchado desde la primera linea…no he podido parar hasta el final…
    de repente he mirado a un lado y he visto: Federica&Co y no he podido menos que sonreir y pensar: crees en las casualidades???
    eran las 12 de la noche del 11 del 11 del 11…
    hay “casualidades” que el destino pone en tu camino y ya no hay manera de pararlas.Así que me quedo.

    mart a.

  • Bea Ruiz de Azcárate

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    Te iba a escribir, como hablamos el día que fui a veros a la tienda, para enviarte el link del post que os dediqué pero ya aprovecho para decirte que me has dejado sin palabras. Aunque no al 100% pero sí en un gran porcetaje me has leído el pensamiento, el corazón y todo! Y te lo agradezco! visto (o leído mejor dicho) desde fuera se ve con mucha más fuerza y optimismo ;-) Besos & Abrazos!

    PS http://www.mademoisellesochic.com/2011/10/en-el-jardin-de-federica-co.html

  • Remedios

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    Bueno….este comentario iba destinado a expresarte lo muchoq ue me gustó tu espacio…ESTUVE EN MADRID en visita relampago de 24 horas y uno de mis objetivos era conocer FEDERICA…me entusiasmó…peroe sto lod ejo para otro día .
    Hoy sólo quiero decirte que TUS POST…Me ha ayudado y mucho…y deajrte por escrito que admiro TU VALENTIA…

    BESOS

  • ELena

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    Ayer llovía a mares en Madrid. Probablemente no era el mejor día para acercarme a conocer tu jardín mágico, pero la lluvia, contra todo pronóstico, hacía crecer su encanto. Hace falta mucha ilusión para crear un espacio así, para ver crecer un proyecto de vida como Federica & Co. Y mucho coraje para desnudar el alma sin pudor como tú lo haces.
    Yo todavía no he saltado esa barrera absurda que te aleja de la gente: tuve un ataque de pudor y no te dije en persona lo mucho que me impresionó este post.
    Volveré pronto. Tu tienda me recuerda todas las cosas bellas por las que un día gris se ilumina.

  • BelaSabela

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    Que decir …. me has dejado impresionada!! En todo el texto has desnudado el alma… Que gusto!!! Me ha encantado!! Un besazo

  • Marta

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    Me encanta ver como crecen las personas, no solo los árboles…
    Quién dijo que avanzar y crecer era fácil? te dejas la piel a tiras pero consigues construir algo con todo el amasijo de lo que te ha ido ocurriendo y en eso consiste envejecer. Algunos días conozco a gente maravillosa (es una suerte para mi), pero los que más me impresionan son los que han sabido aprovechar todas sus tristezas, desgracias, desencuentros y problemas.
    Muchos besos.

  • Mónica

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    Ufff!!!!! es increible …. identificarte en cada palabra de una persona que no conoces……sólo espero llegar a ese estado de equilibrio que transmites en estos momentos de pesimismo y crisis generales y particulares……con unas ideas tan claras y unas “taraduras mentales tan especiales”. Eres todo sensibilidad , me encanta leerte y entenderte. Gracias

  • María

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    Vivaaaaaaa mi niñaaaaaaaaaaaaa!

    Mil besos!

  • Chloé

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    Insipirador y emotivo! como fede! chacun sa vie, chacun son chemin, siempre growing….

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