Hoy escucho mi tema favorito de Navidad: “Jingle Bell Rocks”

Cuando le pedí a mi querida Carmen que pensara en un buen nombre para esta intrépida aventura y apareció con una sonrisa con este nombre… Bueno, qué voy a decir… No sé esbozar buenas sonrisas la verdad y no suelo decir en alto lo mucho que me gusta algo o que quiero a mi equipo… Pero mi corazón sonrió como una niña pequeña y de repente me sentí como la diminuta ratita que enloquece París con sus hábiles manos de artista culinario. Ayer tuve la suerte de descansar un poco tras muchos días de muchísimo jaleo y me dediqué a uno de los placeres más sintéticamente apetecibles de una tarde de domingo: estudiar las revistas de cocina francesa (lo sé, muchos países son conocidísimos por su gastronomía pero nada como la prensa culinaria francesa) y leer con muchísima atención cada receta, cada recomendación y todos los artículos que la verdad, me interesan mucho más que otras de las banales (porque este no es un hobby banal) aficiones que hay por el mundo.  Y el mini chef que habita en mi daba tumbos de alegría imaginándome manos a la obra tras los fogones.

La idea de montar un Undergound Restaurant o Guerrilla Dining (me rechifla este apodo) llevaba en mi cabeza desde hacía mucho tiempo, cuando descubrí los Suppperclubs de Londres hace ya unos dos años, luego proseguí por NY y finalmente en Barcelona y en Bilbao (en Barcelona detrás de una lavandería se esconde DontTell). Mucha gente me pregunta por qué no monté un restaurante en vez de Federica & Co… En su momento porque no lo sabía, hablamos de hace 12 años… Y qué sabía yo de manejar un restaurante y de lo que quería en realidad… Y tampoco tenía mucho dinero para ser sinceros… Y más tarde, porque salí traumada después de trabajar en el que montó mi madre y en el que trabajé como camarera… Cocinar es una experiencia única, pero dirigir un chiringo como un restaurante son palabras mayores. Como decían en un artículo hace poco: los que se llaman restauradores (estoy haciendo una traducción del francés, puede que no quede tan armonioso) son aquellos que crearon escuelas de paladares de la talla de Le Grand Vefour o la Tour d Argent. Todas las demás, eran casas de comidas o Bistrot. Por eso la idea de la Guerrilla Dining me parece lo más apropiado para alguien que como yo, que no tiene talento para el invento, quiere satisfacer su gran manía de querer dar de comer a muchos y bien. Y bueno, después de darle vueltas, muchísimas vueltas y buscar locales, y no encontrar, y sentarme y revolverme y seguir buscando, al final y como último remedio, decidí organizar este pequeño underground restaurant en el salón de Federica & Co… ¿Dónde mejor que en casa? Al final los cursos son a veces hasta de 12 personas, así que no sería tan descabellado cocinar y servir la cena para 25 personas. No sería la primera vez que lo hago, ni muchísimo menos.  ¿Por qué Underground? Porque es clandestino, de aforo limitado, mientras se sirve la cena estará aquí el mini chef haciendo un showcooking (cocinando en directo) y la posibilidad de conocer a muchas personas diferentes ya que nuestras mesas no estarán distribuidas de una manera ortodoxa.

Como siempre comento, mi mayor ilusión es poder comprar la mejor materia prima y recibir como en mi casa, porque no entiendo la cocina como un negocio sino como una pasión ciega y descontrolada que sale de mi corazón. Sé que debería de bajar los precios, hacer la compra en un gran almacén y rugir con el trabajo en serie, pero no puedo, de verdad, no puedo forzarme así. Prefiero menos, pero tal y como me sale del aliento, de la imaginación, de los pálpitos y de los ojos salidos cuando voy al mercado. Cabezota, pero sincera. Demasiado cabezota.

Así que por si no había suficiente trabajo en Federica & Co, nos hemos embarcado en esta nueva aventura. La primera de ellas: los próximos martes 11, miércoles 12 y jueves 13 de Diciembre convertiremos nuestro mágico jardín en un escondite para los sentidos y la delicia de la imaginación.

¿Cómo elegí los menus? Pues sencillamente pensando en mis platos favoritos… Como italiana, naturalmente un menú típico de mi casa cuando estoy con amigos. La segunda noche Francia… Lo siento es mi debilidad. Y visto la época en la que estamos y mi absoluto amor por la Navidad, un menú especial que poder degustar. Especial pero sin florituras.

El horario será de 21,30 pm a 00.30 am y el precio de 65 euros cada uno. Contaremos con la selección del insuperable Andreas Kubach y sus vinos de The Flying Cow y para los postres tendremos de nuevo y con muchísimo muchísimo orgullo, las maravillosas manos de Chloe Sucree.

Un poco de mi Jazz favorito y a descubrir los secretos de nuestra cocina.

Para los que sois fieles a nuestros cursos de cocina, aquí el calendario para los días 17, 18 y 19 de Diciembre:

LUNES 17 DE DICIEMBRE:
– Tartare de Dorada, Naranja y Caviar
– Pularda al horno, fondue de parmesano y castañas
– Cake de The Verde
MARTES 18 DE DICIEMBRE:
 – Veloute de calabaza al foie gras
– Christmas De Luxe Pizza
– Tarte de Cacao y Ricotta
 
MIERCOLES 19 DE DICIEMBRE: Espeacial Christmas Buffet
 – Bellini Cocktail
– Nems de Salmón Ahumado con crema de Sake
– Vieiras Rossini
– Tarta de Marisco
– Pularda al vino blanco y setas
– Souffle de Limon

Para reservar como siempre escribirnos a: kitchen@federicastories.es

Antes de terminar, aquí unas cuantas recomendaciones que no os podeis perder:

– No dejéis de entrar y descubrir el mundo de Le Fooding, una maravilla para los sentidos y un proyecto espectacular http://www.lefooding.com/guide-restaurant-paris-france (meteros en los últimos dos eventos de Brooklyn y Milan, impresionante!!)

– Mi editorial favorita de cocina!! Marabout! www.marabout-cote-cuisine.com y su selección especial de recetas from NY “Happy Donuts & Happy New York”

– Reservar el día 24 para comer en Edulis www.restauranteedulis.es

Estoy terminando mi entrada especial Christmas, así que guardo algunas recomendaciones para mi siguiente entrada!

Enjoy!!!!!