Lo se, nunca había tardado tanto en escribir ni en publicar. Tengo guardada la entrada sobre el sur de Francia: una guía que me estoy volviendo loca en acabar por ser tan meticulosa y porque la Provenza significa mucho para mi. Tanto, que no consigo avanzar ni enfocarme.
Este va a ser el post más personal que vaya a escribir, y considerando que todos son altamente intimistas, no hay duda que me encuentro de nuevo, en mi vida, ante una encrucijada que ha descolocado y convulsionado ya mi curiosa existencia. Y mi frágil equilibrio (ya que seamos sinceros, me pierdo fácilmente si no soy disciplinada, me desdoblo y fundo en otra personalidad cuando hay un mínimo de caos extra que colma la copa de lo insensato) se despedaza como cristal cuando mi alma se encuentra ante la deshonesta realidad que la vida, aunque sea maravillosa, a mayoría de las veces se ceba con los más débiles y sin aún así más verdaderos… Y entonces y básicamente, me vuelvo loca. Literalmente. Y me cuesta mucho volver a mi estado normal. Aunque mi paciente, amoroso y único compañero de vida me tenga que recoger casi con anzuelo y caña de pescar y recomponerme a base de paciencia y todavía todo su amor infinito. Creía que mi amor era muchísimo mas fuerte, que estaba mas enamorada de mi marido que él de mi, pero no hay nada que me haga creer más en él que su constante, sacrificado y único amor que en estos últimos casi 5 años me ha colmado de algo que va mas allá, muchísimo más lejos que la vida insignificantemente real. Y no me había dado cuenta hasta ahora.

Antes de continuar por ese camino, no puedo ni debo dejar de enorgullecerme por nuestro primer aniversario. No solo por la celebración, que gracias a todos, todos los que nos apoyaron, fue cálida, emotiva y romántica para los corazones (The Workshop Flores, Maison Pom Pom, Harina, Heineken, Woz´Ere, Hendricks, My Little Momo)… Sino también por haber llegado hasta aquí, por haber aguantado este primer año tan tan duro, por haber luchado con todas nuestras fuerzas, por no haberse derrumbado mi matrimonio con tantos problemas y tantísimas crisis y por querer, no obstante todo, no obstante las enormes dificultades, seguir siempre (y con eso me refiero a siempre) con la bandera de este barco de piratas bien izada mis fuerzas hasta que no me quede más aliento.

Veo la llegada de este primer aniversario como un milagro, como el resultado de un amor como ninguno hacia ese jardín, los días de lluvia, los días de sol, las comidas con mis niñas, mi Judith, los enfados, las crisis, los problemas, las ganas de tirar de la toalla, nuestro Hugo, los chicos, Leia, los nuevos aventureros, los dolores de espalda y lumbago por mover los muebles, las gotas de la lluvia empapandonos mientras tapamos con enormes plásticos nuestros tesoros, las regañinas, las lagrimas, los problemas personales, todo tan tan personal… Las chicas que se han ido y las que han llegado, las sesiones de terapia, los gritos, mis encabronamientos, mi mal genio… Un amor apasionado y mágico que hace que cada día, pase lo que pase, se trate de una nueva apuesta, de una nueva emoción y nuevo enamoramiento, comerse la cabeza para seguir adelante, aguantar el chaparrón de la crisis, de meses malos, de facturas y mas facturas, de peleas continuas…Y seguir, siempre seguir con la uñas, los huesos, los dientes y todo lo que haya dentro de mi capaz de hacerme seguir hacia delante. Son momentos muy duros, durísimos, y hay veces en las que sientes que deberías abandonar: pero eso sería como entregarle a tu mayor enemigo lo que más quieres en esta vida y ver como te lo quita de las manos. Así que mientras haya vida en mi, seguiré luchando hasta el último suspiro por Federica & Co.


Esto es lo que significa este 1 aniversario: seguir luchando.
Me gusta saber que Federica & Co siempre esta en movimiento, nunca dejamos de girar, como el mundo, las nubes, el reloj, las mareas: hace menos de 8 días inauguramos 3 nuevos corners y dimos la bienvenida a tres nuevos lunáticos (espero que disculpen la expresión… Pero para que luego digan que no hay vida más allá de la tierra…) Cada uno de ellos ha sido el resultado de la mayor ambición que existe: la estima humana. Todo lo demás, viene solo.
Por una parte, The Flying Cow www.theflyingcow.es , un nuevo concepto de venta, degustación y sobre todo, descubrimiento vinícola. Una experiencia total de la A a la Z ligada a los sentidos: la selección nunca casual, se extrae milagrosamente de Andreas Kubach, asesor mundialmente conocido y contrariamente a muchísimos resabidos, pedantes, incultos y redundantes poco expertos o muy resabidos intelectuales del vino, se desvela como una hombre natural, como los vinos que propone, sincero, sin atributos más especiales que ser sí mismo, escondiéndose decidido tras la certeza que su amor y dedicación respalda sus palabras y su conocimiento: y lo mejor, da a todas las personas su lugar, su momento de expresión y escucha con la educación alemana que a nosotros, los latinos, nos falla muchas veces. De todos sus viajes elige 9 vinos y con ello, una rotación cada dos semanas de su selección. Blancos, tintos, sparklings y de todo el mundo. ¿Porqué no vino Español? Porque hay vinos excepcionales en este país pero al igual que elegimos, como bien recalca Patricia (mujer, socia e intrépida creadora de Andreas) un dia comer comida china y otro dia comida italiana, en The Flying Cow podemos pisar de puntillas todos los escondites del mundo.


Lo que me encanto de conocer a Patricia, gracias a la ayuda de Sally, y obviando que organizó el corner en menos de 24 horas y con detalles sublimes (véase el papel de envolver- el libro de firmas para clientes- el packaging- la imagen.. Wow!!)… Fue su historia personal. La ves tras sus galácticas gafas de pasta y su larga coleta de pelo oscuro y no crees que te será posible traspasar su mirada clara y concisa. Sin embargo, y a ráfagas de frases y anécdotas que caen como el que pasea por Roma, descubres que vivió en Cuba, fue anticastrista (y no le hace falta ni una banderola ni lucirse), tuvo una hija preciosa que es un calco de ella, que ella también con 15 años descubrió que quería amar la cocina también a nivel profesional y que como yo, no sabia que se podía trabajar en eso sin ser un esperpento de la sociedad… Y que además, y lo no por esto menos categórico o trascendental, quería ser escritora: y lo fue. Publico y luego se mimetizó en la vida real creando una empresa de comunicación brutal. Vaya… ¿Por que seamos sinceros, quién en su sano juicio querría ser escritor?… Como dice mi querido Woody en muchas de sus películas donde siempre deja un hueco de protagonista a escritores arruinados y en catarsis con la inspiración y consigo mismos, o vendidos al comercialismo exigido “ Escribo porque no se hacer otra cosa y no se vivir sin ello”. Y desgraciadamente el procedimiento de la creación, porque hay que ser honestos con la disciplina y el día a día, desgarra a cualquiera y le deja exhausto y sin fuerzas, o por lo menos sin esos pies de plomo pesados que la sociedad de hoy en día (¡ por supuesto que nos vamos a extinguir! Nos lo tenemos merecido!) exige y demanda. Así que no sólo puedo presentar con orgullo una selección brutal de vinos, sino a unos seres humanos que, cuando uno es tan extraño para los normales, te llenan de satisfacción y de un calor en el pecho y en la mente parecidos a la admiración y a la falta de soledad.


También tenemos la enorme suerte de contar con Gonzalo y Nicola que han traido a nuestro patio las bicicletas de ABICI: espectaculares, diseñadas por italianos con ese aire retro y vintage, pero con la funcionalidad que el deporte y el ciclismo conlleva. Yo estoy enamorada de una bicicleta color añil que se descubrió ante mi como una caja de sorpresa, ya que ni soy aficionada al ciclismo ni veo como una prioridad gastarme un dinero para una bicicleta. Pero en este caso sí. Y lo vale. Por cierto, ayer me enteré que son las mismas bicicletas que se venden en la archifamosa tienda de París Colette, así que un placer compartir producto. Os invito a visitar www.abici-italia.it
Y mi querida Teresa, a la que ya le dediqué un tiempo idilico en uno de mis post, se ha atrevido a ofrecer los servicios de My Little Momo www.mylittlemomo.com  de manicura y pedicura en el jardín de Federica & Co los viernes y los sábados, siempre que el tiempo nos acompañe claro.


He dicho que este iba a ser el post más sincero y personal…¿ Porqué he tardado tanto en escribir? Como he comentado tantísimas veces, el proceso de contar historias de verdad es mas complicado que coger un móvil y con dos frases sacar una falda bonita, una fiesta o un plato de comida. Eso se puede hacer desde cualquier punto del mundo, lo puede hacer cualquier persona sin talento y seguir la corriente, también se puede hacer sin dejar huella ni espacio a la imaginación. Y se que tengo muchos detractores, muchísimos… Y normalmente, además, suelen ser personas amigas, brillantes, practicas y con un gran talento que me repiten que este blog no puede ser solo sobre historias tan largas, tan comprometedoras para mi espíritu, tan poco renovadoras ( y lo cierto es que lo se)… Y que tengo que cambiar, cambiar hacia la vida real que exige y también que me da la oportunidad y se lo da a Federica & Co. para poder crecer, que de eso se trata. Y ¿cómo comulgo entonces la vida real con mis pensamientos? Lanzar nuestra pagina web, inaugurar nuestra venta online y proyectos de decoración, listas de boda y por supuesto y lo que más ilusión me hace: nuestra colección Fede&Home permanente. Enorme, delicada, currada y siempre hecha con amor. Y sobre todo, para todos, apta para todos los públicos. No puedo dar más detalles. Y seguir con el blog, pero más vivo, más encendido, que para eso no dejo de marearme con tantos pensamientos.

En ocasiones, si tienes suerte, un día te encuentras con personas que te iluminan, te revuelven y te dejan desnudo y te das cuenta que hasta el momento, no sabias nada. Hablo de Sofía y de Mario. Ellos estan haciendo posible este cambio, que Federica & Co crezca, se ilumine y vibre con el mundo. A Sofía la conocí hace muchos años, yo vivía en NY y no sólo estaba centrada en mi propia cruzada contra el sistema y mis ganas de salirme del molde y ser escritora y descubrir la ciudad en su luz, sino que me sentía muy reacia hacia los españoles que venían y marcaban tendencia: vivía con una modelo despampanante con su carrera en auge y todo lo que reportaba de su mundo me parecía por un lado divertido (sigo siendo la misma, las cosas como son) y por otro lado, el contrario y en gris oscuro en contra de mi momento álgido como escritora de mi segunda novela, completamente contrario y retrogado. Sofía, alta, flaca, guapísima, estilosa, cool, interesante y con una gemela (vaya, dos en vez de una) me eclipsaron y en mi inocente inseguridad de veinteañera, las catalogué o la catalogué en mi apartado de interesante pero como mundana y real, demasiado real para mi. La vida siempre nos pone en nuestro sitio: el cielo se unió con la tierra cuando volví a encontrarme con ella en esta vida cotidiana y ahora sí, real… Y sólo puedo decir maravillas de su corazón, de su talento, de su cabeza privilegiada y de su bondad desinhibida. Y como digo muchas veces, las personas que te ayudan cuando lo necesitan y lo hacen con una honradez desnuda como lo ella, necesitan recibir dar las gracias como se debe ya que alguien puso estas almas con voz en tu camino. ¿Y de Mario? No creo que haya palabras para definir su mente brillante. Y es un señor. Afable, dinámico, fuera de serie. Y de nuevo, un señor.


¿Qué hay después de este mañana? seguir luchando, que no son momentos para dejar de darlo todo sin descanso. Y seguir escribiendo mis Stories, eso nunca va a faltar. Entiendo la realidad, pero soy fiel y honesta. Lunática, pero de verdad.
Y para los que creen que Federica & Co es el negocio de unas niñas edulcoradas que se lo pasan pipa en su jardín… Les invito a venir aquí, a ver lo que significa entregarle y venderle el alma al mismo diablo si hace falta con tal de seguir adelante y sacar la cabeza del agua, aunque todo te arrastre hasta abajo y apenas puedas respirar, trabajar de sol a sombra, incluso 15 horas seguidas, madrugadas cocinando, amaneceres bajo la nieve y siempre 7 días sobre 7. No hago más que ver miles de letreros con “Cierre por cese de negocio” y se me pone las piel de gallina y la realidad entre los dientes. Pero aunque todo se ponga muy negro, seguiré bailando bajo las tenues notas de Federica & Co.
Mientras tanto, hago lo que puedo y asumo como puedo que mi madre, con la que tengo una relación tan complicada y demoledora, hace dos semanas que descubrimos que tiene cáncer… Y eso, es como un viaje vertiginoso hacia todo el dolor enfocado en imágenes de película de todo lo que sufrí yo. Creía tener lo mío superado, pero creo que con esta plaga nunca se deja de sufrir. No puedo decir más. Y quizá por esta razón he tardado tanto en escribir: no puedo escribir banalidades cuando la vida está gritando.

¿Qué hacemos esta semana?

– Organizar nuestra agenda para el lunes 23 celebrar la noche del libro www.madrid.org/lanochedeloslibros
– Comprarnos sin falta la colección Gold de Twin Peaks en la Fnac por ejemplo. Sigo igual de petrificada que hace veinte años.
– Visitar el nuevo Harina en Augusto Figueroa 2 www.harinamadrid.com
– Comprarse un libro y leerlo y acabarlo. Yo me estoy leyendo El Cementerio de Praga de Umberto Eco
– Descubrir a Susie Theodorou www.susietheodorou.com
– Catar y comprar un Chardonnay de excepción: Coppola www.franciscoppolawinery.com en nuestro corner
– Enamorarse de los diseños de Neest www.neest.fr (muy pronto en Federica & Co!)
– Fichar el Brocante por excelencia en Copenhage www.no40.dk
– Catar por 28 euros uno de mis whiskeys de Malta favoritos:
Nikka from the Barel www.nikka.com
– Comprar la mostaza de Dijon de LIDL, todo un descubrimiento
– Ver The Beginners, la película que más me ha gustado de los último tiempos www.youtube.com/watch?v=rXUFUp6vsxg

Enjoy!

Fede